La Casa Triste

 

 

...a veces un ruido tenue viene de lo profundo de la oscurana,

trae sonrisas invisibles que se burlan de sí mismas. A veces un

llanto perdido se esconde en los rincones de la noche, 

debajo de las baldosas, 

detrás de los cuadros, 

en el agujero insignificante de la llave, en el ojo mágico de la puerta, 

en la palanca cotidiana del sanitario, en la ducha casi perversa que me observa,

en la crema y el cepillo de dientes, en la inocencia absurda de la cama  deshecha

... a veces, es la soledad inevitable de mi existencia el ruido

tenue que viene de la oscurana.

                                                

Brenda Márquez

jazmindelavega@hotmail.com

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