Esta muestra de Arte Cibernético, o Internético ya que es un arte cuyo soporte material de visualización es Internet, es la primera iniciativa en nuestro país en su género. Originalmente concebida como una exposición didáctica, realizada mediante una curaduría colectiva a través de la Unidad de Investigación en Arte Cibernético del Departamento de Historia del Arte, tiene como propósitos comenzar a familiarizarnos con estas manifestaciones de la sensibilidad contemporánea, difundir en nuestro medio las propuestas emergentes de este tipo de arte en nuestro continente, y demostrarnos que más importante es quién y cómo usa las computadoras, que quien las fabrica. Esto último a colación de la opinión, bastante generalizada por cierto, de que el uso de las computadoras sólamente promueve las tecnologías de las sociedades postindustriales, y con ello sus prácticas coloniales y sus valores de consumo.

"Paranoiquear", haciendo alusión a la verbificación del término paranoia, sin duda una de las constantes de las realidades políticas y sociales de la América Latina, donde la violencia ha ido en escalada a la par del empobrecimiento de centerares de millones de sus habitantes, pretende demostrar el carácter liberador no sólamente del arte sino del medio mismo de la red mundial al permitir colocar valores propios, al margen de sistemas de control y de las circunstancias históricas de los países de Latinoamérica .

Pero además, "Paranoiquear" nos propone un problema de tipo teórico más permanente: Cualquiera que accese a través de los motores de búsqueda en Internet el término Panóptico, encontrará que la red mundial misma está definida como tal, es decir como un inmenso sistema panóptico: Esto en virtud de que se construye como un dispositivo generador de imágenes en pantalla, articuladas en secuencia mediante un conjunto de reglas de actualización, que interioriza al interior de un sujeto vigilante una espacialidad particular de fuerte alienación psicológica; pero dadas la circunstancias de construcción este dispositivo ha llegado a ser un mecanismo sin posibilidad de control humano, vale decir no susceptible de manipulaciónes ideológicas. Este es uno de los aspectos que ocupan a la mencionada Unidad de Investigación en Arte Cibernético y que inscribe la exposición "Paranoiquear" en una indagación de mayor alcance sobre el desarrollo de lo futuro de los medios telemáticos en las sociedades posthumanas.

Metodológicamente, hemos procedido a rastrear las redes para realizar Un primer inventario de las producciones artísticas de la latinidad Americana en Internet y proceder a una seleción mediante dos criterios básicos: i, Su identificación con lenguajes e imaginarios propios de la idiosincrasiacontinental y ii, su aparición en contextos productivos teleinformáticos e intelectuales que soportan y articulan en tanto prácticas sofisticadas las propuestas en corpus sociales de transferencia tecnológica. Y así es posible notar que, a pesar de la diversidad de los temas y medios usados en las propuestas seleccionadas, hay una familia de rasgos que las identifica desde el uso de la espacialidad geográfica hasta el de la reconfiguración mítica, pasando por los lenguajes intimistas de la solidaridad y el desamparo, como productos de una cultura emergente cuyos sistemas axiológicos estan signados por la esperanza.

Dos decisiones curatoriales se suman a estos dos criterios. Por un lado, en virtud de la inserción de nuestro trabajo en el campo de la historia general del arte, hemos querido hacer ver la posibilidad de levantar recorridos de lectura de las obras de la muestra que se relacionen con procesos de simbolización clásicos del arte, por lo que los textos teóricos descriptivos de las obras incorporan, no sólo lo que de novedoso puedan tener, sino también los rasgos que las vinculan con los procesos de simbolización de las icnografías del0 arte. Esto, a su vez, debía ir acompañado de otro recurso de lectura: un tutorial, que ilustre sobre la norma particular de construcción de cada obra, que opere como decodificación técnica e inteligible, y que sustituya la información cultural, conjunto de reglas y recursos generados históricamente (como la figuración proporcional naturalista, la perspectiva o el claroscuro) que normalmente poseemos cuando juzgamos una obra de arte. Este instrumento apunta como se podrá apreciar a la posibilidad de crear formas adicionales de lectura de estos nuevos objetos del arte, utilizando precisamente los propios recursos de la inteligencia artificial en su comprehensión. De tener pertinencia, y es algo que esta muestra quiere corroborar, estaríamos a las puertas de crear robots teleinformáticos, cognibots, que rastreen las redes e identifiquen en contextos delimitados los protocolos de generación y formación de obras de arte cibernético.

Por último, el presente trabajo se constituirá como el germen de una actividad que ya estamos realizando para acumular información y criterios sobre este arte e ir creando la colección de arte cibernético latinoamericano que se sumará a la colección de arte venezolano del MANJA.

Sin embargo, esta es ya, sin duda, una institución de referencia obligada, en nuestro medio y fuera de él, sobre estas materias.

 

Juan Astorga J.

Mérida, Octubre 1999