Purpúreas Orquideas

La poesía es, dentro de los lenguajes de creación artística, el que de manera constante se halla asociado a un tono intimista y personal, la forma poética se ha desarrollado adecuándose convencionalmente a este uso; sus recursos reproducen de forma intencional efectos que pueden expresar estados complejos de la interioridad del hombre. Estos procedimientos y recursos normalmente provienen de la práctica literaria: ritmo, cadencias, imágenes, metáforas son algunas de las muchas posibilidades existentes. Sin embargo, sería pertinente explorar la posibilidad de recrear estos procedimientos por medio de otros recursos ajenos al campo de la escritura. En este sentido el uso de computadoras ha permitido la generación de recursos técnicos que asumidos por los creadores de poesía han dado paso a nuevas formas de expresión poética, poesía hipertextual, holopoesía son algunos ejemplos; todas

estas formas tienen como características generales el hecho de combinar la forma poética con el uso de los hipermedia.

Las posibilidades técnicas de los hipermedia recrean conceptos y exploraciones que en el campo de la literatura se vienen proponiendo con anterioridad a la aparición de estas tecnologías. Hipertextos, hipotextos, tiempos narrativos no lineales, son algunas de las propuestas desarrolladas, sin ir tan lejos, por los escritores latinoamericanos en las últimas décadas de este siglo. Explotar los nuevos recursos técnicos para recrear estos conceptos puede llevar a obras de gran riqueza formal y potencia plástica. Poemas cíclicos como propuesta donde ritmo, imágenes y metáforas son redefinidas a través del uso de la música e imágenes fotográficas incorporadas al texto, sumadas a la no linealidad definida por la pulsión del espectador quien interactúa de forma activa al seleccionar los fragmentos que desea revisar.

Sin embargo, adecuaciones del lenguaje a las posibilidades técnicas es un acto constante en el campo de la creación. Narraciones oracionales fueron, y son aun, parte importante del acerbo de culturas que desconocen la forma textual, al aparecer ésta se adecuó el género narrativo a códigos y estructuras que traducían y generaban nuevas formas del lenguaje mediante recursos que permitía el medio escrito. Posteriormente se fueron sumando alternativas relativas a los medios técnicos que aparecían, reproductibilidad del objeto, incorporación de nuevos elementos gráficos y visuales: ilustraciones, fotogramas... dieron paso a nuevas formas narrativas.

Todo esto sugiere un acto recurrente en el hombre, adecuar el uso de los medios a una práctica que se mantiene intacta.

Alvaro Molina, octubre 1.999.