Shifters

La propuesta de esta obra se construye a partir de dos ejes fundamentales: La opción que ofrece el medio para construir estructuras fragmentadas que permiten generar una serie de recorridos posibles, determinados por libre selección del sujeto que interactúa con la obra, de esta forma cada vez que se está frente a ella se genera un nuevo plan narrativo.

Por otra parte se articula sobre las pulsiones del espectador, quien constantemente es invitado a interactuar con la obra para develar los contenidos de la misma. Sin dejar de señalar que dichos contenidos se desarrollan sobre la base del antagonismo de las relaciones entre los géneros

masculino y femenino, y las combinatorias de las posibles relaciones que entre estos grupos se pueden dar.

La obra tiene un sentido lúdico muy fuerte, proporcionado por la interacción del sujeto espectador en la determinación del desarrollo de la misma. Por otra parte el sistema de significación tiene un carácter de autoexploración; de alguna manera recuerda a los tests de personalidad tan comunes en las secciones de psicología familiar de las revistas impresas de variedades y entretenimiento; la promesa de alcanzar el cielo se encuentra condicionada por la ejecución de un recorrido que en principio ofrece develar los valores que operan detrás de los puntos de vista del sujeto: la personalidad del espectador.

Esta situación crea un estado de sujección por parte del individuo que interactúa con la obra para ir develando las incognitas que esta plantea a medida que se desarrolla, éstas al final le darán una idea de la perspectiva en que es posible ubicar su personalidad. El sujeto como en el caso de los tests mencionados, obvia las implicaciones personales del contexto de origen, para responder rapidamente los planteamientos que se le hacen, construyendo un modelo hipotético de su persona que al final queda reducido a dos o tres estereotipos de comportamiento humano con un carácter que, por maniqueo, resulta elemental.

En el fondo el planteamiento de la obra se construye sobre la curiosidad (traducida en sujección) que genera en el ser humano la posibilidad de descubrir elementos velados sobre sí mismo; principio que puede llevar a la autoexploración, el juego o la creación artística entre algunas de la gran cantidad de prácticas posibles.

Alvaro Molina, octubre 1.999.