Cambios

Vallmitjana, Abel

1731 bytes añadidos, 16:29 9 ago 2019
Italia y Venezuela
====Italia y Venezuela====
Fija su residencia en la Villa Guillichini a las afueras de Arezzo, Toscana, Italia, pero ello no lo desvincula de sus contactos venezolanos, ya que organiza el Festival Folklórico Popular para la Asociación Pro-Venezuela.
Abel Vallmitjana obtuvo el Premio Nacional de Escultura en el Salón Oficial de Arte Venezolano (1961) y publica su libro de grabado Doce Ellas. Realiza en Monumento al poeta Andrés Eloy Blanco en Caracas (1969). Casa en segundas nupcias con la señora Clarisa Silva, prima del escritor Miguel Otero Silva.
Con su residencia en la histórica ciudad de Arezzo, Vallmitjana abre sinnúmero de actividades y relaciones: organiza en Premio de Pintura de Arezzo; viaja a París, Londres, Caracas y se detiene en Cadaqués; realiza la exposición Chagall-Vallmitjana de escultura en la O´Hana Gallery de Londres (1959). Al año siguiente compagina el festival folklórico caraqueño con una muestra de escultura del siglo XX en la Grosvenor Gallery de Londres.
 
Los años 1960-1965 son de gran actividad artística e intelectual, años en que el contacto humano le llevan a mantener relación con personalidades como Pablo Neruda, Rafael Alberti, Miguel Otero Silva, Miguel Ángel Asturias, Salvador de Madariaga, Gabriel García Márquez, Jorge Guillén y el escultor Jorio Vivarelli. Realiza exposición en Londres e Italia; presenta en la O´Hana Gallery una exposición con texto de Salvador de Madariaga un ciclo de pinturas sobre la “España alucinada y alucinante”.
 
En 1966-1967 realiza encuentros en Cadaqués, Barcelona, Londres, Arezzo para promover el movimiento “Intrarrealista”; realiza varios documentales sobre arte, algunos de ellos con el cineasta italiano Silvano Mercaroni; hace grabado para libros y textos de Rafael Alberti y Salvador de Madariaga.
En 1967 se efectúa la primera exposición “intrarrealista” en Florencia, en el Palacio Strozi, participa en una exposición colectiva en Barcelona “100 anys de joieria i orfebrería catalana” en el Colegio de Arquitectos. En 1969 organiza el Museo de Escultura Miguel Ángel en el poblado natal del genial escultor, Capresse.
 
En 1970-71 se traslada a Barcelona para preparar y organizar una exposición antológica, que se efectúa a finales de ese último año. En 1972-1973 tiene largas estadas en Cadaqués, realizando una serie de obras que en pintura son su retorno a los elementos surrealistas del comienzo artístico y en escultura son denominados “mediterráneos”.
 
Poco antes de su deceso crea y organiza el Museo Didáctico de Arte Moderno de Arezzo. Fundó el Taller “Il Borgo” de artes gráficas y estampado, el cual permanece en actividad después de más de treinta años. En un espacio público de Arezzo se perpetúa la memoria de Abel Vallmitjana con su obra “La Hermana y la Herida”, donada por su segunda esposa Clarisa Silva de Vallmitjana. Cada diez años se viene organizando eventos culturales para recordarle:
“Abel Vallmitjana 11-27 mayo 1984, Comune di Arezzo, Logge Vasari y “Abel Vallmitjana” 15-23 octubre de 1994, Club Unesco Arezzo, Comune di Arezzo, Biblioteca de la Cita di Arezzo.
 
En el año del fallecimiento de Abel Vallmitjana la Sala de Exposiciones de la Fundación Mendoza hizo una significativa muestra del artista, en el catálogo “Abel Vallmitjana” con presentación de Justino de Azcárate y texto de Anthony Quinton se hace reconocimiento a uno de los aportes de mayor relevancia y permanencia en el movimiento plástico venezolano como lo fue la proyección de dicha Sala de Exposiciones.
 
"Vallmitjana fue ante todo un artista pensador. Cuando vivía en Arezzo (Italia) llegó a compenetrarse con algo que vio en Piero della Francesca, en Masaccio, en Paolo Uccello y en Fra Angélico. Su poder técnico, escribió de ellos, nunca fue un fin en sí mismo, sino que era 'su manera de expresar una idea'. Completamente contrario a la 'caligrafía abstracta', insistió en que 'una mano sigue siendo un punto de partida y no un fin'. Sin embargo, en su última obra, el vocabulario expresivo es firme y confidentemente limitado, despoblado y carente de una variedad libre de objetos naturales; es decir, sin imágenes capaces de transmitir profusión de significados. Volvió a los elementos más permanentes, menos dramáticos y autoexpresivos de su tierra natal". (Quinton, 1974, s.p.).
 
De este hombre y artista universal, esencialmente de sentir e inteligencia mediterránea, queda pendiente la labor de anudar en estudio monográfico la huella y el contenido de su vida y de su obra. Abel Vallmitjana comentaba: “Cada día que pasa me siento más impresionado por las últimas palabras de Roualt, que antes de morir dijo: No existen pintores de la fe, existe la pintura de los que creen”. Vallmitjana fue “un artista que cree”.
 
Caracas, 12/01/2019.
 
Carlos Maldonado-Bourgoin
==Exposiciones individuales==